No existe una buena cocina si la materia
prima no es de calidad. De esto precisamente, La Serena
puede presumir: calidad por natural es su lema.
El aceite de oliva, imprescindible en nuestra cocina, está presente
en casi todos los guisos a los que aporta un toque de calidad y
autenticidad.
El cordero forma parte de las más profundas raíces gastronómicas
de La Serena. Criado en sus pastos de forma extensiva en equilibrio
con el medio natural.
El cerdo, de montanera como debe ser, criado en las dehesas
de La Serena, alimentado a base de bellota y bien "campeao" en los encinares.
Los viñedos, en los valles más fértiles situados entre
las sierras, se distribuyen en pequeñas explotaciones
casi familiares. De una parte encontramos el caldo pitarrero,
de color turbio, rosáceo y dulzón; y de otra, el vino
embotellado, comercializado en sus variedades de tinto,
blanco, rosado y oloroso. |