
Se escaldan las patas de cerdo, se untan las paredes de la cazuela con masa de “mantecao”, una vez deshuesadas y picadas las patas se echan huevos batidos, azúcar y almendra, todos al mismo peso. Se cubre de la misma masa del “mantecao”.
Sólo nos queda decir que los ingredientes de nuestra cocina están basados en los sabores de unos productos nacidos en la propia naturaleza, que hoy día seguimos haciendo lo mismo que nuestros abuelos en sus hogares, las materias primas son las mismas, las recetas no han cambiado, y que seguimos apreciando lo siempre, lo natural.
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